Univer S&C, 10 - Power Rangers, 5
Triunfo comodísimo, sin historia ni tensión. Hay entrenamientos más serios. Ellos no defienden nada, sentenciamos el partido en la primera parte y luego fue un concurso de risas y goles.
Triunfo comodísimo, sin historia ni tensión. Hay entrenamientos más serios. Ellos no defienden nada, sentenciamos el partido en la primera parte y luego fue un concurso de risas y goles.
Entretenido e igualado partido, ambos tuvimos ocasiones para ganar y el empate parece justo. La Rural tiene dos buenísimos, el 4 (Iván) y el 10 (Germán), y el resto son normalitos.
Teníamos el partido ganado a diez minutos del final, pero en vez de mantener la pelota y protegernos, nos fuimos arriba sin cerebro y nos cazaron a la contra, de horror.
Univer se soltó la coleta para conseguir una goleada que le mantiene como líder. Las bajas mermaron al Buñuel, que en menos de ocho minutos fue arrasado y se vio con un 0-4 que ya sentenciaba el partido. A partir de ahí, el ritmo se pausó y el torrente de goles se redujo. Jorge, Marcos y Óscar anotaron por partida doble y Mario cerró la cuenta. El árbitro pitó el final cinco minutos antes para evitar más sangre ante las súplicas del Buñuel, una cosa de locos.
GOLES
| Edu | 7 |
| Marcos | 6 |
| Jorge | 5 |
| Óscar | 4 |
| Fer | 3 |
| Faj | 2 |
| Mario | 1 |
| Frai | 1 |
El Univer ofreció esta vez una versión mucho más reconocible de sí mismo, sin llegar ni acercarse a su mejor nivel pero muy mejorado respecto al penoso debut. Así pudo ganar al Mobile, un equipo bastante bueno y que se adelantó en el marcador. Pero Edu, mediante un buen chut desde dentro del área y un doble penalti, dio la vuelta al marcador. Y en el último instante, con el reloj agotado, Ibáñez paró un penalti. Primer triunfo de Univer en la Liga Delicias y liderato provisional a falta de tres partidos aplazados de la segunda jornada.
Esperpéntico partido de fútbol sala. Tras llegar sin goles al descanso, Marcos hizo el 0-1 y Edu puso el 0-2. Pero Univer se dejó empatar. Inexplicable, fue para verlo. De horror.
Univer S&C ha realizado un fichaje sorpresa para deleite de la afición zorruna en las últimas horas del mercado: Óscar, otro Del Pozo, primo de los Alberto, Alvarito y Marcos. Viendo que las bajas pueden ser un lastre habitual a lo largo de la temporada (este sábado ya están confirmadas tres: Fer y Quique por compromisos personales y Faj por lesión), se ha decidido añadir un nuevo zorro a la plantilla. Óscar, fiestero consumado forjado en la cantera del Oliver, ha afirmado: "Soy de Univer desde pequeñito, esto es un sueño hecho realidad. Llego con muchas ganas de ayudar al equipo a hacer una gran temporada y pelear por todos los títulos".
PLANTILLA
| nº | zorro | posición | birthday |
| 1 | SERGIO | Portero | 05/05/86 |
| 3 | FAJ | Pívot | 16/11/82 |
| 4 | MARIO | Ala-Cierre | 12/06/89 |
| 5 | RAÚL | Ala-Cierre | 14/06/82 |
| 6 | FRAI | Cierre | 14/06/83 |
| 7 | MARCOS | Ala | 08/02/86 |
| 8 | ÓSCAR | Ala-Pívot | 21/02/84 |
| 9 | JORGE | Ala | 05/06/82 |
| 10 | EDU | Pívot | 28/07/82 |
| 13 | IBÁÑEZ | Portero | 18/02/86 |
| 14 | FER | Ala-Pívot | 24/08/82 |
| 32 | QUIQUE | Ala | 08/04/82 |
JUNTA DIRECTIVA
| zorro | cargo | empresa patrocinadora |
| DIEGAPITO | presi | Univer Publicidad |
| EL PERICO | copresi | Solans & Casanova Seguros |
Ante el desamparo informativo de la FAFS en cuanto al grave problema de los pabellones y el desapasionado final de temporada del equipo, El Gran Zorro y los principales del vestuario decidieron a primeros del presente mes ponerse manos a la obra para iluminar de la mejor manera posible nuestro futuro.
Así, la gran decisión tomada ha sido la de mudarnos a la Liga Delicias, donde Univer S&C ya ha formalizado económicamente su inscripción en la categoría de Primera División. Valoradas diferentes alternativas, esta solución ha sido considerada la idónea por varias razones.
Fichajes. Con el objetivo de mejorar y equilibrar el equipo, el club ha apalabrado los fichajes de Quique y Fer como nuevos zorros, mientras que no hay ninguna baja en la plantilla. Además, se han iniciado gestiones para incorporar entrenador, pero de momento no hay avances.
(No hay crónica. Innoble partido del Univer. No ha lugar ahora criticar ni individualizar públicamente. Se abre un periodo de reflexión, personal y grupal)
Siglos después de nuestras dos goleadas consecutivas al Rincón y al Scanfisk... volvimos a ganar. Sin brillantez, pero triunfo al fin y al cabo. Ibáñez jugó la primera parte en vez de la segunda y estuvo muy fino, grandes paradas y gran alianza con los palos. Entre eso, que frenamos bastante bien a Kike (el 11, su pívot y uno de los mejores jugadores de la liga) y que tuvimos suerte en un par de rebotes ofensivos... ganamos. Partido bastante insulso decidido por detalles.
Tras un punterazo inicial cruzado de Kike al palo, Jorge respondió con un desborde por la izquierda y un zurdazo que rebotó en un palo y luego en el otro para terminar saliendo. Después, una jugada del propio Jorge pero por la derecha terminó en el 0-1 tras rebotar su centro en un defensa. El Monegrillo, sin deslumbrar a nadie, movió con cierto criterio el balón y creó bastantes ocasiones, pero Ibáñez y los palos despejaron todos los peligros hasta que se llegó al descanso. El Univer no combinaba bien, no maduraba las jugadas, no creaba ocasiones colectivas.
En la segunda mitad, el juego no mejoró pero sí hubo más goles. El Univer puso el 0-2, de nuevo gracias a un rebote que despistó al portero, esta vez tras balón enviado por Faj. Y en una contra, Frai hizo a placer el 0-3 tras galopada de Jorge. Pero el Monegrillo no desfalleció sino que insistió. Sergio también se alió con la madera, aunque su error en un saque rápido terminó en gol y en otra jugada Kike pivotó, sin que tres defensas acertaran a mandar el balón a San Mateo, abrió a la derecha y nuevo tanto. El marcador se situó en un inquietante 2-3. Mario casi marcó de chilena tras controlar con el pecho en el área, Raúl empujó el 2-4 tras una buena acción individual de Edu y el Univer se llevó el triunfo sin hacer ningún alarde.
Tras hablar con Humphrey, del Palacios, y tras los mensajes recibidos de los diferentes zorros, os comunico cómo está la situación para el entrenamiento de mañana, 8 de mayo: Marcos, Raúl y Sergio no pueden; Frai, Edu y Jorge sí van, sin condición de hora. Mario, sólo a las 20:30; Y Faj e Ibáñez, sólo a las 21:30.
Así, se ha pensado lo siguiente: Mario, Frai, Edu y Jorge irán a las 20:30 para compartir pista con el Palacios y el Corona (un triangular a salidas como la vez anterior), mientras que a las 21:30 Faj e Ibáñez se incorporarán y Mario se irá. El entrenamiento conjunto durará hasta las 22:00 más o menos, después seguiremos hasta las 22:30 quienes aguantemos para que Faj e Ibáñez no vengan para tan poco rato.
Espero que la decisión sea del agrado de todos los zorros.
Con Edu, Faj y Raúl de puente, Univer se presentó en el partido con cuatro jugadores de campo y dos porteros, lo que debía suponer un lastre notable ante un Maluenda que en Daroca ya demostró una amplia rotación y mucho ritmo de juego. Pero los visitantes llegaron también con escasez de efectivos: un sólo cambio también, aunque no portero.
Esos condicionantes incidieron en algún tramo del partido, donde ambos equipos se dieron aire, pero no evitaron que la mayoría del tiempo se jugara con alto ritmo y se saliera con velocidad a la contra. Así se abrió el marcador. Mario, en acción individual por la izquierda, rompió la presión de Maluenda tras una pérdida, recorrió la banda y puso el balón a la derecha para la llegada de Jorge, que recortó hacia dentro ante la entrada desesperada del defensa y chutó con la zurda pegado al palo.
Con el 1-0 se llegó al descanso. Sergio había negado sin problemas algunos tiros lejanos de Maluenda, que no hallaba ocasiones claras de gol. Buyo había tenido algo más de trabajo, sacando un par de balones muy comprometidos. Pero los verdaderos sudores fríos para ambas porterías llegarían en la segunda parte.
El parón enfrió los músculos y el oxígeno ya faltaba, así que el partido se abrió mucho más. En un ataque rápido tras robo, Univer tuvo el segundo... Marcos penetró por la derecha y puso la pelota en el segundo palo a Jorge, pero Buyo comenzó su recital con una reacción espectacular.
A continuación, Maluenda encontró con más facilidad los huecos en la defensa de Univer y rápidamente le dio la vuelta a la tortilla. En una jugada que abren a la izquierda y tras llevarse el balón con la suerte de dos rebotes, un amarillo saca un centrochut hacia el palo largo cuando Ibáñez había salido ya a encimarle... y su mejor jugador, el rubio espigado, empuja el 1-1. Y, seguido, balón vertical a la espalda de la defensa a la diagonal de su pequeñín, Ibáñez sale tarde y penalti claro. El rubio no perdona el 1-2.
Univer fuerza el ataque de nuevo y, como sucedió en Daroca, se topa repetidamente con Buyo. Marcos y sobre todo Jorge rompen continuamente en acciones individuales, pero los paradones no cesan. El 2-2 llega con una jugada de Jorge que se interna pegado a la banda derecha, llega hasta la línea de fondo, la pisa y se va, al final la pone atrás de espuela para Frai, que no encuentra el gol, pero Marcos aprovecha el rechace en el segundo palo para fusilar a Buyo.
El partido no terminó ahí. Univer reclamó dos penaltis, dudosos, y Maluenda otro, una mano clara de Jorge para salvar un disparo cuando Ibáñez ya estaba batido. Torrecilla echó mano del artículo de la compensación y miró para otro lado. Esa ocasión de Maluenda fue clarísima, pero Buyo aún tuvo tiempo de lucirse con otro paradón. Al final, un 2-2 que dejó contentos a todos y a ninguno. Univer pareció mejor y tuvo más y mejores ocasiones, pero el empate le permite casi asegurar la quinta plaza. Maluenda remontó y saboreó el triunfo que le ponía quinto, pero salvó un punto por los milagros de Buyo.
Por segunda jornada consecutiva el Univer se dejó comer la tostada cuando ya la tenía entre sus labios ante un rival teóricamente inferior, pero nuevamente la motivación estuvo descompensada entre ambos bandos. Lógico, desde luego, mirando la clasificación. La apatía se ha instalado en varias taquillas de nuestro vestuario…
El GV arrancó con su habitual presión sobre el área rival, encimando la puerta de Sergio como las marujas hacen la de los grandes almacenes en la mañana de comienzo de las rebajas. Pero el Univer, sobre todo por medio de la superioridad de Jorge en el uno contra uno, supo romper la barrera inicial del GV, que debió atrasar sus líneas conforme avanzaron los minutos.
Lo hizo especialmente a partir del 0-1, elaborado por Jorge y sellado por Faj. Jorge encontró espacio para desbordar por la izquierda y, tras su centrochut y varios rechaces inconclusos, Faj mandó el balón a las mallas. Minutos después, Jorge realizaba un espectacular regate a su par, desbordaba al defensa que salía a la ayuda y metía el pase al segundo palo para que Raúl empujara a placer el 0-2, su primer tanto del curso.
Con dos ocasiones más del Univer que Edu y Faj no alcanzaron por los pelos en el segundo palo y un par de contras sin fruto del GV se llegó al descanso. El Univer, sin mucho brillo, había sido superior a un equipo local que salió muy decidido pero con escaso acierto, ni en ataque ni en defensa.
Al regreso del intermedio, el GV mostró de nuevo la fe inicial. Volcó su presión sobre las barbas de Ibáñez y fue imponiendo su necesidad de puntos para salvarse. Mientras, el Univer trataba de salir siempre con balones verticales y la pelota le duraba demasiado poco. Encontró algunas oportunidades con jugadas rápidas para sentenciar que no aprovechó, pero tuvo escasamente la posesión y no se sintió cómodo en la pista.
El GV creció sostenidamente, no sólo en intensidad sino también en juego. Sus incorporaciones, especialmente dos chavales, le dan un aire radicalmente distinto al insulso equipo de la primera vuelta porque a la ilusión y la táctica añaden rapidez y calidad. Este equipo se ha ganado todos o casi todos los boletos para alcanzar la salvación.
No obstante, los goles los lograron en acciones aisladas, a caballo entre el error garrafal del Univer y la genial picardía del GV. Según desde qué lado se mire, claro. El 1-2, mediante un robo en nuestra salida de balón, ataque en superioridad desde tres cuartos y gol. Y el 2-2, gracias a un saque de banda rebosante de riesgo hacia nuestro área en el que el atacante se cuela entre el cierre y el portero.
Una derrota difícilmente comprensible para el Univer, que parece más pendiente de la migración de las cigüeñas o el giro de la Tierra que de pujar con dos huevos por la cuarta plaza. Si sopla viento de cara, hay empacho de goles. Pero como asome una ráfaga en contra, a la mayoría de los zorros le cuesta ahora una barbaridad ponerse a ajustar las velas con celeridad y convicción.
El partido comenzó con cada cual en su papel. El Univer controlando la pelota, sin mucho disfrute por cierto, y el Palacios rebosando respeto, incluso miedo. Las ocasiones comenzaron a llegar. Jorge puso el 1-0 con jugada individual y derechazo, Faj anotó el 2-0 con un cabezazo picado en el segundo palo a saque de córner y Marcos firmó el 3-0 tras pared en la banda con Edu.
Todo sucedió de forma sencilla, sin apremio del Univer ni rabia del Palacios. En vez de una pista de fútbol sala parecía la sala de espera de un hospital. Sólo Héctor (1) respondía con paradas y gritos. Pero el panorama, que venía cambiando lentamente, giró el cuello del todo cuando a unos cinco minutos del descanso Humphrey (10) soltó un cañonazo imponente a la escuadra. Con el 3-1 se cerró la primera parte.
La segunda comenzó con el 3-2. El 11 (Borobia) encara a Marcos (Jorge acude a la ayuda y Marcos se fía en exceso), se va y golpea desde fuera. A continuación, el Univer ahonda en su caraja por dos errores del árbitro y el Palacios, que cada vez juega mejor, aprovecha una lamentable barrera para hacer el 3-3 de falta directa.
Ahí el Univer parece una momia. Falta fluidez en ataque y todo en defensa. El Palacios es todo lo contrario, estados de ánimo, ya se sabe. Defiende como si le fuera la vida y ataca como si necesitara los 12 de España a Malta. Quién diría viendo esa segunda parte que uno es quinto por arriba y el otro cuarto por abajo... Y otra jugada del 11 y una falta de pizarra vuelven a desnudar la blandura defensiva del Univer y llevan la remontada hasta el 3-5. Acojonante, para ambos equipos.
Con más casta (no la suficiente) que juego (escasísimo), el Univer rema hacia una utopía. El Palacios mantiene su buena defensa y Héctor sigue negando los goles. Jorge halla el 4-5 con otra acción individual y zurdazo desde lejos, pero la victoria y la derrota ya tenían dueños. Merecidos, sin duda. El Palacios lo mereció por juego, por intensidad, por unión, por interés, por rasmia, por ilusión... El Univer, por todos sus contrarios. Recapacitemos o abandonemos, pero basta de nadar entre dos aguas.
Con el Chema en cuarto creciente, la visita a Montañana se presentaba bastante incómoda para el Univer, que después de dos grandes victorias se encontraba ante la tentación y las circunstancias propicias para caer. Nos lo olíamos y así fue. Somos bastante irregulares y de vez en cuando nos sale el día cruzado, por eso peleamos por el cuarto puesto y no por el primero.
Visto el partido, quizá lo más justo hubiera sido el empate, se puede pensar. Lo que está claro es que si alguien mereció ganar fue el Chema, que dejó mejor impresión que el Univer. El Chema tocó más y se movió mejor, creó más ocasiones y más claras, aunque no terminó de descomponer al Univer nunca.
El Chema hizo el 1-0 mediante un rechace. Buena apertura a la banda, Mario se la juega al corte y no llega, centrochut, despeje en el área, volea y gol. Pronto llegó el 1-1, nacido de una acción similar. Mario mete una buena diagonal que un defensa trata de cortar pero no llega, Faj recibe y bate por bajo al portero en el mano a mano.
En la segunda parte, movidos por Latorre (10), los locales crecen. Y en pocos minutos anotan dos goles similares. Balón al pívot para que la aguante y haga la pared, corte y disparo. Con el 3-1, el Univer se vuelca y gana ocasiones, pero el Chema sale con peligro. Jorge hace el 3-2 con un zurdazo desde la frontal y el resto de ocasiones buscadas en los últimos minutos se van al limbo.
Las dos mitades del partido fueron tan similares como las del rostro de Terminator. En la primera predominó la seriedad, el respeto, el tanteo. En ese terreno sobre el que tan a gusto camina el Scanfisk, él llevó ligeramente el dominio del juego, pero fue de más a menos y no logró plasmarlo en el marcador. En la segunda mitad la electricidad y la improvisación mandaron y provocaron los goles en cascada del Univer.
El Scanfisk entró mejor en el campo, imponiendo su veteranía y su estilo. Con un juego sencillo y sobrio buscó asiduamente la portería de Sergio, pero el Univer se protegía bien y no concedía ocasiones claras. Los disparos, casi siempre desde lejos y por medio del pelirrojo (5), no anunciaban gol. Una lluvia de primavera, mojaba pero no dolía.
El Univer se sacudió el dominio con el 1-0 hacia el minuto diez, que firmó Mario cuando y como nadie lo esperaba. Robó el balón al 7 (el mejor de ellos) en la misma cueva del Scanfisk, un error inhabitual, y soltó un chutazo que dio en el palo y se fue dentro. El gol sorprendió a todos y llevó el partido a las manos del Univer.
El dominio se equilibró y grano a grano el Univer, que se defendió con más seriedad que nunca y maduró los ataques con más paciencia que nunca, tomó la playa. El resto de los goles se mantuvieron en cuarentena hasta después del descanso, pero el primer tiempo del Univer encantó a todos. Más que el segundo, de hecho.
Tras el reposo intermedio, el guión siguió similar con una variación: el Scanfisk adelantó un poco sus líneas. El resultado no le servía, obviamente. El Univer siguió igual, pero a los cinco minutos fue cazado fuera de su zona defensiva en un ataque rápido de los azules que supuso el 1-1.
El gol no intimidó al Univer ni frenó la ambición del Scanfisk. Uno siguió tocando y el otro mantuvo su defensa adelantada, con el riesgo de exponerse demasiado a su inferioridad física, en velocidad y resistencia. Y así, acto seguido al empate, se desató el torrente goleador en menos de diez minutos. Jorge rompe a su defensor con un regate en la salida de la jugada en su propio campo acostado a la izquierda, traza una diagonal con la pelota sin que ningún defensa le alcance y pone el pase de la muerte para que Faj empuje el 2-1.
De ahí a la media docena fue un visto y no visto. 3-1: Jorge abre a la derecha para Marcos y corta, Marcos le pone el paralelo, Jorge centra y Faj, siempre atento con la caña, la enchufa. 4-1: Jorge lanza por el medio un tres para dos, llega al área y habilita a su derecha a Marcos, que manda un zurdazo precioso a la escuadra contraria. 5-1: Ibáñez saca rápido a Frai, que controla en la medular, se gira y percute por la izquierda con velocidad y paciencia hasta que en la línea de fondo se la da en bandeja a Edu para que anote a placer. 6-1: Jorge vuelve a dirigir un tres contra dos por el medio, pero esta vez amaga el pase y suelta el punterazo a la red.
Delirio del Univer e incredulidad del Scanfisk. Entonces vino un ataque de relajación de unos y un golpe de coraje de otros. Espoleado por el 7, el Scanfisk marcó dos goles seguidos a falta de cinco minutos y maquilló el marcador con un 6-3. Pero a continuación el Univer volvió a morder y encontró el definitivo 7-3 en un disparo de Edu que se marchaba rozando el palo y que Faj, que casualmente andaba por ahí, empujó a la red para hacer su hat trick.
En un partido clave para la lucha por la cuarta posición, el Univer goleó a domicilio al Rincón. Hubo goleada pero no hubo baño. La diferencia estuvo en detalles puntuales y en las áreas. Esta vez sí tuvimos en ataque la eficacia que a menudo nos esquiva y nuestros porteros, especialmente Ibáñez, realizaron un gran trabajo. Pese a las bajas de ambos equipos, el partido fue fiel al guión esperado: ritmo endiablado, ida y vuelta constantes, intercambio de golpes, multitud de ocasiones...
El Rincón comenzó dominando el partido claramente, tocando y rotando, encerrando al Univer, que trataba de responder a la contra pero tampoco ahí se sentía cómodo porque el Rincón replegaba con rapidez y devolvía la embestida. Tras varias ocasiones claras bien borradas por Sergio, el Rincón hace el 1-0 mediante un buen balón profundo al jardín del pívot, que remata de primeras el '5' dentro del área ganando la partida a Frai y Sergio, su único lunar.
A partir del gol (10' aprox.), el Univer comienza a crecer. Gana posesión de balón y seguridad defensiva, deja de conceder ocasiones y empieza a crearlas. Para culminar una buena jugada de equipo, Frai mete un buen balón hacia la irrupción de Mario en el área, que marca el 1-1. Poco después, Jorge se va de dos en jugada individual y el rechace de su disparo termina en las barbas de Faj, que marca el 1-2. Con este resultado se llega al descanso, pero antes hay un mano a mano de Edu gracias a un buen pase largo de Jorge.
El ritmo se eleva aún más en la segunda parte. El Rincón vuelve a apretar como al inicio del partido y vuelve a llegar con peligro, pero es Univer quien golpea. Jorge corta un contraataque, sale en estampida y tras un amago pone el pase de la muerte a Edu, que fusila y logra el 1-3. El Rincón acusa el jarro de agua helada durante algunos minutos, pero no desfallece sino que pronto reemprende el asedio. Un disparo lejano choca con una mano del Univer en el área y el penalti es ejecutado sin miramientos por el '10' para el 2-3.
Entonces llega la fase más intensa del Rincón y la más complicada para el Univer. Y la gloria de Ibáñez, que saca pelotas de todos los colores. En una contra, el Univer se encuentra con el 2-4, firmado en propia puerta por el '10', que para robarle el balón a Faj suelta un patadón y tentetieso... pero hacia su portería.
Los últimos minutos son una constante. El Rincón presiona muy arriba en busca de la remontada y el Univer trata de salir de la presión con bastantes dificultades. El Rincón sigue dándose de bruces con Ibáñez casi siempre o con la madera una vez en un disparo del '9'. Y el Univer sentencia con un golazo que cocina Mario y salpimenta Edu. Mario inicia un ataque rápido, finta un regate y pasa hacia el pivote a Edu, que le tira una pared de tacón, Mario rompe por banda y firma el 2-5.
El líder, con juego y perrería, salió airoso de un partido que comenzó perdiendo y que le costó mucho meterse en el bolsillo. El Tierraventura acaparó la posesión, jugó mejor al fútbol sala y se mostró algo superior, pero el Univer defendió muy bien, apenas permitió ocasiones de gol y creó las más claras del partido en impulsos puntuales. Al final, ganó el mejor.
Nada más comenzar el partido (el reloj no había corrido ni un minuto), Marcos sufrió un tirón en la parte posterior del muslo que le dejó fuera de combate hasta el final. El Univer acusó su baja, claro. Pese a ello, se adelantó en el marcador hacia el minuto 10. Jorge desborda por la derecha, centra y Faj remata de espuela superando a su marcador y al portero. Golazo. Antes, el propio Faj había podido inaugurar el marcador en jugada personal, pero tras tirar un caño y pugnar con dos defensas, llegó muy forzado al mano a mano.
Con el 1-0 en el marcador, el partido mantiene el mismo guión. El Tierraventura encierra al Univer a base de buen y variado fútbol sala, pero la defensa aguanta bien. Sólo los balones verticales al pívot, que se revuelve o la deja de cara, crean verdadero peligro. Aun así, Ibáñez no se ve en apuros porque la defensa evita casi todos los tiros a puerta. Hasta que una gran combinación del Tierraventura sobre el minuto 20 termina en el 1-1. Un gran pase diagonal muy profundo, ante el que la defensa se confía un pelín pensando que va fuera, es correspondido al primer toque con otra diagonal al segundo palo para que el '4' empuje a placer.
Precisamente con el '4', un zurdo extraordinariamente habilidoso, y el '8', sensacional pivotando, habían llegado los mejores momentos del Tierraventura. Sin embargo, la ocasión más clara fue una volea al larguero de Edu tras una buena jugada en equipo del Univer.
Tras el descanso, el guión no varió. Mucho dominio visitante, pero sin exigir el protagonismo de Ibáñez. Hasta que en un par de minutos el partido tomó su rumbo definitivo con un combo de gol más expulsión (no recuerdo qué llegó antes). El Tierraventura inicia ataque sin que el Univer se haya organizado atrás, su pívot (el '13', otro jugón que participó pocos minutos, por problemas físicos se supone) se desmarca casi pegado al córner, recorta ante la llegada apresurada del cierre y marca el 1-2. El gol se sumó a la expulsión del '10', que se ganó una amarilla por golpear a Edu sin balón cuando iniciaba un corte (acción a caballo entre el 'aparta que paso' y la agresión) y la segunda por protestar repetida y maleducadamente...
Total, que entre que ganaban y que tenían su pretexto para armar bronca... En los últimos diez minutos se perdió más tiempo del que se jugó. Edu tuvo el empate en un mano a mano con el portero, pero tan fácil lo vio que no lo creyó y chutó de horror. El '4' había hecho un lío de enmarcar en la banda minutos antes, pero milagrosamente su jugada no encontró rematador a gol. Y luego casi nada más pasó. Entre poco juego, alguna acción personal sin fruto y muchas voces, se esfumó el partido.