Univer S&C, 3 - Cerv. La Campana, 0
No hubo lugar a la sorpresa en el Ciudad de Zaragoza, ni en el resultado ni en el guión del partido. La Campana se presentaba con bajas y con varios jugadores limitados físicamente, pero hicieron un partido muy serio. Siempre estuvieron bien colocados, asumiendo pocos riesgos y tocando con acierto. Nos contuvieron bien, pero les faltó profundidad. Nosotros, conscientes de nuestra superioridad, supimos ser pacientes y madurar el partido. En un despiste defensivo de La Campana hicimos el primero. Jorge sacó rápido un córner al segundo palo, donde Mario cogió la espalda a la defensa y remató de cabeza picado. Fue el único error grave de La Campana en todo el partido y lo aprovechamos para encarrilar el triunfo.
Pese a ello, el partido no se movió de los cauces que seguía. La Campana no se desperezó y se mantuvo firme, mientras que Univer continuó jugando con calma y llegando a la portería rival. Hasta que poco antes del descanso, Marquitos, que andaba desparecido en este inicio de campeonato, despertó. En una arrancada de las suyas desbordó a su par y tiró una pared preciosa con Edu, que pivotó a la perfección, como se le pide o incluso mejor. Marcos bajó la pared con el pecho y voleó a la red. Golazo, su primero del año. ¡Qué bueno que volviste! ¡Ya era hora, zorro!
La segunda parte continuó por la misma senda. Buscamos los goles sin obsesionarnos y creamos muchas ocasiones. Hasta cuatro palos dio Faj, que le puso todo el empeño pero no tenía la mirilla ajustada o llevaba las botas cambiadas de pie. La Campana también tuvo un par de oportunidades bastante claras, pero Sergio solventó bien el poco trabajo que tuvo. Regresó al equipo tras la sanción por su escapada a la playa y no encajó ni uno. Y Marcos hizo su segundo tanto con un tiro seco desde la frontal, confirmando su regreso. En definitiva, un 3-0 justo. Menos diferencia no hubiera recompensado la superioridad de Univer y más hubiera sido excesivo para el buen hacer de La Campana.
Pese a ello, el partido no se movió de los cauces que seguía. La Campana no se desperezó y se mantuvo firme, mientras que Univer continuó jugando con calma y llegando a la portería rival. Hasta que poco antes del descanso, Marquitos, que andaba desparecido en este inicio de campeonato, despertó. En una arrancada de las suyas desbordó a su par y tiró una pared preciosa con Edu, que pivotó a la perfección, como se le pide o incluso mejor. Marcos bajó la pared con el pecho y voleó a la red. Golazo, su primero del año. ¡Qué bueno que volviste! ¡Ya era hora, zorro!
La segunda parte continuó por la misma senda. Buscamos los goles sin obsesionarnos y creamos muchas ocasiones. Hasta cuatro palos dio Faj, que le puso todo el empeño pero no tenía la mirilla ajustada o llevaba las botas cambiadas de pie. La Campana también tuvo un par de oportunidades bastante claras, pero Sergio solventó bien el poco trabajo que tuvo. Regresó al equipo tras la sanción por su escapada a la playa y no encajó ni uno. Y Marcos hizo su segundo tanto con un tiro seco desde la frontal, confirmando su regreso. En definitiva, un 3-0 justo. Menos diferencia no hubiera recompensado la superioridad de Univer y más hubiera sido excesivo para el buen hacer de La Campana.

