Tierraventura, 2 - Univer S&C, 2
Escribo con muy mal sabor de boca porque se nos escapó un triunfo que teníamos en la mano y con el puño cerrado. Y además por el tenso pique al final del partido entre el árbitro, nuestro querido y controvertido Torrecilla, y el Perico.
Tierraventura tenía una rotación muy corta, ya sabemos que tienen días en los que las bajas se les amontonan. Así, Univer decidió poner un fuerte ritmo al partido, pero tomando las precauciones necesarias para evitar el buen juego colectivo y las contras de los locales. En la primera parte, fuimos muy superiores, contando de algunas ocasiones claras que no aprovechamos. Y Torrecilla no vio un penalti que me hicieron por agarrón, aunque se puede entender porque el defensa fue muy perro y me desequilibró lo justo antes de que me llegara el balón y, por tanto, de que mirara el árbitro. Antes, Marcos, con una magnífica internada por la banda había abierto el marcador con un disparo durísimo al primer palo. Ellos apenas nos crearon peligro, sólo una ocasión muy clara en una contra que nos pilló plantando un pino. El descanso mostraba un 0-1 que, dado el mayor nivel físico de Univer, nos daba confianza para alcanzar el triunfo.
No obstante, Tierraventura entró en el segundo tiempo con un par de velocidades más y tomó el mando del partido. Tocando y cortando, nos metieron en nuestro área. No reaccionábamos, estábamos atontados. Pero en una contra Edu se la guisó y se la comió para hacer el 0-2, un balón de oxígeno enorme. Nos asentamos y ellos acusaron un poco el golpe. El partido parecía decidido. Parecía. Cuando Tierraventura se encontraba menos ágil con el balón y la fe se le esfumaba, encontraron el gol en un tiro desde la frontal con indecisión defensiva de Univer.
El partido recuperaba emoción. Torrecilla echó de azul directa al 2 de Tierraventura, en una decisión muy exagerada. El 2 venía algo caliente de una jugada anterior, pero la acción no fue agresión. Marcos perseguía a un rival que conducía una contra y el 2 se cruzó para realizar un bloqueo, ilegal por ser demasiado brusco y en movimiento. Falta clara y probablemente amarilla. No azul. A partir de ahí, Torrecilla nos sacó una amarilla por una falta de lo más normal y en algunas jugadas dudosas se decantó por Tierraventura. Granitos de arena, pero nada especialmente hiriente. Hasta que en el último minuto un pase interior de los locales no encuentra destinatario y sale por línea de fondo. Muy nítido. Ellos se iban hacia su campo y nosotros nos disponíamos a sacar. Pero sorprende a todos y pita córner. Perdemos la concentración y uno de sus zurdos (el 5 creo, en el acta no se aprecia bien el numerajo, autor de sus dos goles) volea en el primer palo. Sergio está a punto de pararla, pero entra. Fin de la película: 2-2.
Nuestra gente le reprocha, sin insultos ni mucho menos intención de agredirle, y el Perico le suelta que "para hacer esto es mejor que te quedes en casa con tu mujer". No lo voy a aplaudir, desde luego, me parece desafortunado nombrar a la familia de nadie. Ahora bien, ni es insulto ni es justificable la actitud de Torrecilla a continuación. Se vuelve contra el Perico totalmente fuera de sí gritándole "payaso" y con intención de agredirle. Es frenado por otras personas, especialmente un señor de barbas (aficionado local, supongo), y continúa gritando invitándole a verse fuera del pabellón. La actitud del Perico es reprochable, pero un árbitro, al igual que nosotros los jugadores, no puede de ningún modo dirigirse al público así. Y menos cuando no ha habido insultos ni mucho menos intención de agredirle, ahí cualquiera afilaríamos las garras. En fin, un desagradable suceso que esperemos no sea repetido y haga recapacitar a los implicados.
Otro suceso tenso tuvo a Edu y Faj como contendientes. Anoche hablé con ambos por separado, escuchando sus perspectivas y exponiendo mis opiniones. Seguiremos hablando. Nos reuniremos los tres o todos, ya veremos, para apagar el conflicto y hallar la mejor solución para el equipo.
Tierraventura tenía una rotación muy corta, ya sabemos que tienen días en los que las bajas se les amontonan. Así, Univer decidió poner un fuerte ritmo al partido, pero tomando las precauciones necesarias para evitar el buen juego colectivo y las contras de los locales. En la primera parte, fuimos muy superiores, contando de algunas ocasiones claras que no aprovechamos. Y Torrecilla no vio un penalti que me hicieron por agarrón, aunque se puede entender porque el defensa fue muy perro y me desequilibró lo justo antes de que me llegara el balón y, por tanto, de que mirara el árbitro. Antes, Marcos, con una magnífica internada por la banda había abierto el marcador con un disparo durísimo al primer palo. Ellos apenas nos crearon peligro, sólo una ocasión muy clara en una contra que nos pilló plantando un pino. El descanso mostraba un 0-1 que, dado el mayor nivel físico de Univer, nos daba confianza para alcanzar el triunfo.
No obstante, Tierraventura entró en el segundo tiempo con un par de velocidades más y tomó el mando del partido. Tocando y cortando, nos metieron en nuestro área. No reaccionábamos, estábamos atontados. Pero en una contra Edu se la guisó y se la comió para hacer el 0-2, un balón de oxígeno enorme. Nos asentamos y ellos acusaron un poco el golpe. El partido parecía decidido. Parecía. Cuando Tierraventura se encontraba menos ágil con el balón y la fe se le esfumaba, encontraron el gol en un tiro desde la frontal con indecisión defensiva de Univer.
El partido recuperaba emoción. Torrecilla echó de azul directa al 2 de Tierraventura, en una decisión muy exagerada. El 2 venía algo caliente de una jugada anterior, pero la acción no fue agresión. Marcos perseguía a un rival que conducía una contra y el 2 se cruzó para realizar un bloqueo, ilegal por ser demasiado brusco y en movimiento. Falta clara y probablemente amarilla. No azul. A partir de ahí, Torrecilla nos sacó una amarilla por una falta de lo más normal y en algunas jugadas dudosas se decantó por Tierraventura. Granitos de arena, pero nada especialmente hiriente. Hasta que en el último minuto un pase interior de los locales no encuentra destinatario y sale por línea de fondo. Muy nítido. Ellos se iban hacia su campo y nosotros nos disponíamos a sacar. Pero sorprende a todos y pita córner. Perdemos la concentración y uno de sus zurdos (el 5 creo, en el acta no se aprecia bien el numerajo, autor de sus dos goles) volea en el primer palo. Sergio está a punto de pararla, pero entra. Fin de la película: 2-2.
Nuestra gente le reprocha, sin insultos ni mucho menos intención de agredirle, y el Perico le suelta que "para hacer esto es mejor que te quedes en casa con tu mujer". No lo voy a aplaudir, desde luego, me parece desafortunado nombrar a la familia de nadie. Ahora bien, ni es insulto ni es justificable la actitud de Torrecilla a continuación. Se vuelve contra el Perico totalmente fuera de sí gritándole "payaso" y con intención de agredirle. Es frenado por otras personas, especialmente un señor de barbas (aficionado local, supongo), y continúa gritando invitándole a verse fuera del pabellón. La actitud del Perico es reprochable, pero un árbitro, al igual que nosotros los jugadores, no puede de ningún modo dirigirse al público así. Y menos cuando no ha habido insultos ni mucho menos intención de agredirle, ahí cualquiera afilaríamos las garras. En fin, un desagradable suceso que esperemos no sea repetido y haga recapacitar a los implicados.
Otro suceso tenso tuvo a Edu y Faj como contendientes. Anoche hablé con ambos por separado, escuchando sus perspectivas y exponiendo mis opiniones. Seguiremos hablando. Nos reuniremos los tres o todos, ya veremos, para apagar el conflicto y hallar la mejor solución para el equipo.

