Bocat. Algamaro, 5 - Univer S&C, 5
Partido de locura y descontrol en el que nuestra falta de intensidad defensiva nos condenó primero y nos terminó condenando al final. Cinco goles recibidos ante un equipo nada brillante ofensivamente, pero nuestra tostada grupal fue terrible y Sergio parecía llevar las manos pringadas de aceite.
El Algamaro comenzó bien centrado en su juego, con orden atrás y jugando sencillo arriba. El Univer entró en el partido desconectado, falto de concentración. Y así se vio. El Algamaro se adelantó 2-0 con dos acciones colectivas bien trenzadas, con la decisiva ayuda de la pasividad del Univer. Tras esos dos goles, intercambio de ocasiones. Crecen las llegadas del Univer, pero sin tino. Y va creciendo el juego brusco del Algamaro.
La segunda mitad empieza con ambos equipos en su papel. El Algamaro trata de mantener su ventaja a base de intensidad defensiva y el Univer maneja mejor el balón. Pero mediante un córner el Algamaro logra el 3-0, la empanada defensiva del Univer alcanza su culmen a balón parado.
A partir de ahí, se viene la tormenta goleadora de los visitantes. En cosa de diez o doce minutos, el Univer enchufa cinco goles sin que el Algamaro logre reaacionar ni tan siquiera parpadear. E incluso pudo caer alguno más. Edu firmó el primero aprovechando un rechace en el área. Jorge hizo el segundo con un punterazo desde la línea de puntos tras pase atrás de Frai desde la banda derecha. Por ahí precisamente cabalgó Marcos para lograr el empate, tras gran pared en la paralela de Jorge. Y el cuarto y el quinto fueron un clásico: Jorge desborda por la izquierda y pone el pase de la muerte para que Faj marque a placer.
La remontada había dejado boquiabiertos a los locales, pero entonces reaccionaron, de nuevo animados por la falta de tensión atrás del Univer. En los últimos minutos el Algamaro saca petróleo de dos robos en mitad de cancha. Errores nuestros en la salida del balón y blandura en la reacción defensiva, decisiones buenas y rápidas de ellos en ataque tras recuperar, y Sergio que podría haber hecho mucho más ante sus disparos. Al final, 5-5 y todos jodidos.
Sobre el Algamaro y sobre el árbitro... a actitudes necias, plumas sordas.
El Algamaro comenzó bien centrado en su juego, con orden atrás y jugando sencillo arriba. El Univer entró en el partido desconectado, falto de concentración. Y así se vio. El Algamaro se adelantó 2-0 con dos acciones colectivas bien trenzadas, con la decisiva ayuda de la pasividad del Univer. Tras esos dos goles, intercambio de ocasiones. Crecen las llegadas del Univer, pero sin tino. Y va creciendo el juego brusco del Algamaro.
La segunda mitad empieza con ambos equipos en su papel. El Algamaro trata de mantener su ventaja a base de intensidad defensiva y el Univer maneja mejor el balón. Pero mediante un córner el Algamaro logra el 3-0, la empanada defensiva del Univer alcanza su culmen a balón parado.
A partir de ahí, se viene la tormenta goleadora de los visitantes. En cosa de diez o doce minutos, el Univer enchufa cinco goles sin que el Algamaro logre reaacionar ni tan siquiera parpadear. E incluso pudo caer alguno más. Edu firmó el primero aprovechando un rechace en el área. Jorge hizo el segundo con un punterazo desde la línea de puntos tras pase atrás de Frai desde la banda derecha. Por ahí precisamente cabalgó Marcos para lograr el empate, tras gran pared en la paralela de Jorge. Y el cuarto y el quinto fueron un clásico: Jorge desborda por la izquierda y pone el pase de la muerte para que Faj marque a placer.
La remontada había dejado boquiabiertos a los locales, pero entonces reaccionaron, de nuevo animados por la falta de tensión atrás del Univer. En los últimos minutos el Algamaro saca petróleo de dos robos en mitad de cancha. Errores nuestros en la salida del balón y blandura en la reacción defensiva, decisiones buenas y rápidas de ellos en ataque tras recuperar, y Sergio que podría haber hecho mucho más ante sus disparos. Al final, 5-5 y todos jodidos.
Sobre el Algamaro y sobre el árbitro... a actitudes necias, plumas sordas.

